Promoción humana y social
Nueve formas de acompañar a las comunidades en lo cotidiano.
Comunidades originarias
Acompañamiento integral a comunidades aborígenes de distintas regiones del país.
Comedores, hogares y albergues
Sostenemos comedores, asilos, hogares e internados que dan de comer y abrigan a quienes más lo necesitan.
Educación y becas
Aulas que se construyen, comedores escolares que abren, becas que se entregan. Para que estudiar siga siendo posible.
Radios comunitarias
Apoyamos las radios y los medios que llevan información a parajes donde no llegan ni los diarios ni internet.
Trabajo y oficios
Talleres, huertas, cooperativas, pequeños emprendimientos. Generar trabajo donde la economía no alcanza.
Traslados solidarios
Ayuda para mover personas y cosas cuando hace falta llegar lejos por una buena razón.
Salones comunitarios
Espacios donde encontrarse: catequesis, reuniones, talleres, celebraciones. El alma de cada parroquia.
Salud y primeros auxilios
Salas en zonas rurales, medicamentos, centros para tratar adicciones. Atención donde el sistema no llega.
Viviendas
Casas para familias que las construyen con sus propias manos, con materiales y acompañamiento.
Pastoral
Cuatro formas de sostener la vida de cada parroquia.
Formación de agentes
Acompañamos a quienes acompañan: sacerdotes, religiosos, seminaristas, laicos. Cursos, retiros, misiones y becas.
Iglesias y capillas
Levantamos, refaccionamos y equipamos los lugares de culto que son punto de encuentro para cada comunidad.
Vida diocesana
Sostenemos lo necesario para que cada diócesis funcione: equipos, comunicación, organización pastoral.
Movilidad pastoral
Vehículos para llegar a las capillas más lejanas. A veces, un combustible y unos neumáticos son lo que falta.